sábado, 4 de julio de 2009

Plesalka.


Incertidumbre,

un vaivén,

un vagón,

desasosiego...

millones de ojos

enfrentando a sus ojos,

millones de voces

usurpando su boca,

y en el medio de los giros,

y en las aristas del deseo,

una bailarina en pose

de caja musical...


(tules detenidos,

aire contenido,

próxima a danzar).


Un vagón,

un vaivén,

incertidumbre...


y los miedos punzando en las costillas,

y las luces extinguiéndose más cerca,

y los brazos frágiles, firmes en arco

y las puntas de los dedos entumecidas...


(venas congeladas,

risa sostenida,

próxima a estallar).


Si finalmente

no es más

que un castillo de naipes

erguido frente al viento,

eternamente recomenzando,

burla atroz del péndulo,

en el vaivén

del vagón

del desasosiego.

5 comentarios:

  1. Enhorabuena Romina, al leer se puede sentir el movimiento de la gente y de la pobre bailarina.
    ¡Me gusta! Te he enviado un mensaje a través de Facebook.

    Saludos de Enna Varaelf

    ResponderEliminar
  2. Llegué tropezando hasta aquí y tu poema me hizo acordar a algo que escribí en prosa alguna vez. me ha gustado, podré volver a seguir leyéndola? me da permiso?

    ResponderEliminar
  3. claro que sí!! siempre y cuando prometa no traicionarme...
    ;)

    pd: dónde puedo leerlo yo??

    ResponderEliminar