domingo, 6 de septiembre de 2009

Prazel.



Abismada,

más allá del borde,

detrás del frío,

sin lunas ni soles,

sin espacios en blanco,

encerrada

en la última gota de lluvia

saciadora de sueños,

en busca de horizontes

cuajados de versos;


sin tu boca

diciendo mi nombre,

sin tus manos

marcando mi cuerpo;


austera y sola,


sin voz,

sin vos,

sin alma.