lunes, 12 de noviembre de 2012

Eclissi...


Eclipse parcial de sol en Manila -Fotografía de SpaceWeather
..ese mordisco de la luna al sol

como el beso que llevo madurando para darte...

un devorador de luces y pasos,

un jazmín deshecho en naranja y rojo,

un desierto húmedo, quebrado, ardiente,

que te espera.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Mientras...


Extrañarte ya se ha vuelto una rutina del día a día, 
salpica como la lluvia arrebatada en la ventana, 
ahoga como el calor en una ciudad sin ventisca,
no me deja ser.

Extrañarte me tortura los ojos hasta el silencio,
y si solo supieras cuánto te llaman mis besos,
cómo me despierta tu nombre en la noche, 
cómo duele.

Mientras, las lunas se pasean oblicuas sobre nosotros, 
y el mundo aún es un perfecto absurdo,
sin que nada se altere porque te extraño, 
todo rueda...

salvo yo, que voy desarmándome las voces, para no decirte,
atorada en una baldosa, maltrecha y desgastada, 
calculando las posibilidades de lo que hubiera sido
no extrañarte tanto.


Mujer bajo la luna. José Anotnio Olivia Alfonso

lunes, 29 de octubre de 2012

Me encontré una Uchita….






Un día de esos días tan distantes y aburridos,
después de mucha espera y algarabía,
me encontré detrás de una nube apelotonada
una pequeña mayúscula alegría.

Vino contenta con voz redonda y eco,
y trajo ilusiones, besos y risas,
andaba con los ojos atentos bien abiertos
y suaves suspiros de luz y brisa.

Después de ese día todos los días
son un alboroto de contentura,
música, flores, azúcar y besos
no se comparan con tanta dulzura.

Tiene voz y  brillo de sirenas
y te atrapa con sus encantamientos,
cada vez que mueve los ojos pestañudos
se detiene el mundo en un momento,

entonces mi Uchita sale de puntitas
a revolotear sus alas de paloma,
es bailarina, princesa, malabarista,
sol radiante y luna que se asoma,

estrella de mar, cascada, golondrina,
voz del río, bosque y cordillera,
un redondel, un eclipse, un fa sostenido,
una fiesta de hadas en Primavera,

es un poco de su mamá, su papá y de todos
un poco traviesa y un poco tranquila,
anémona, amapola, una emperatriz
con risa de duendes y  nariz de harina.

Anda conquistando todas las miradas,
dibuja destellos en quienes la ven
y si alguien se resiste a su belleza
le roba el corazón en un santiamén.

Por eso ¡cuidado, manténgase atento!
que anda dando vueltas giro tras giro,
una misteriosa sorpresa arrebujada
que va a hechizarle el alma en un suspiro.


(Para mi sobrina Martina Tovar, que trajo tanto sol a mis días...)

lunes, 22 de octubre de 2012

Partida...


Ojos de Atuel, Valle Grande,
justo donde el río se hace onda,
en el borde de los sueños
donde el sol guarda reposo
acostado haciendo eco.
Boca de montaña, ladera de cerro,
con voz de silbido y ronco Zonda,
me queman tus labios de nieve y precipicios,
me arde tu lengua de fuego, calor y arrullo.
Tendrá el río que aquietarme tus dedos,
cartógrafos en mi llanura,
ninguna lluvia hará surco en mi canto
como tu piel morena de orilla y luna.
Quise ser el sabor de tu árido camino,
de tu errante paso misionero,
pero los ojos del Atuel ya no son míos,
aunque se lleven mis ojos prisioneros.
Mientras, iré congelando mi ternura,
y le pondré un bozal a mis suspiros,
habré de ahogarme el corazón en el fondo del río,
para que nunca escuches lo que siento.
Ojos de Atuel y sol y colina,
te vas con paso arduo sin adiós,
me guardo tus pestañas de vino y oliva,
para embriagarme la voz entre tu voz.


 Godoy Cruz. Mendoza. Argentina.


Anhelo.

El Beso. Gustav Klimt
Quiero esa boca tuya mojando mi cintura;

que me baile tu mirada en el borde de los ojos,

que tus manos me estremezcan

como me estremece el viento;

que me aprieten entre las piernas,

que me duelan como tus besos.

Quiero eso dedos tan tuyos

haciendo un periplo en mi boca,

que no te alcancen las horas para apagar mi deseo,

que me quemen despacio tus labios

mientras me muerdo las ganas,

mientras me trago tu nombre,

mientras me escondo en tu cuerpo.

Quiero dormirme en tus brazos, gritándote en silencio,

contándote al oido mil susurros,

mil voces que callo cuando te pienso.

Quiero tu piel;

quiero tu voz;

quiero tus ojos;

quiero tu ser clavado en mi cuerpo;

que no te alcance la noche

para calmar este frío;

para que no me duerma con tu nombre

a lo lejos; como el eco del río,

para que me muera ahogada entre tus besos.